2º día-Sábado
A las 5:15 tocó el despertador, todavía estaba oscuro, nos levantamos en silencio, preparamos un pequeño desayuno y partimos sin despertar ni al perro. Estaba fresquito, lindo como siempre es el despertar del día, nuestra meta era atravesar los estados de São Paulo y Paraná para entrar a Argentina por Foz do Iguazú y dormir en el pueblo de El Dorado en Misiones, distante a más o menos 800 Km. Interminables siembras de caña de azúcar o soya se extendían hasta el horizonte, el camino estaba en muy buenas condiciones cercado de Mangos cargados de frutas y Flamboyán’s en flor. Paramos un poquito aquí y por allá, compramos una ollita de hierro fundido para regalar, rodando y rodando. Como era sábado y todavía no era tiempo de cosecha pocos camiones tenia. Llegamos a las 4 a la frontera. Los Brasileros ni querían nos atender para darnos un registro de salida y los argentinos sí que nos pusieron un timbre en el pasaporte, nos registraron en sus computadores y nos pidieron un seguro de viaje que yo afortunadamente tenia para el MERCOSUR. Para Chile no pude hacer un seguro ya que esta fuera del MERCOSUR así que nos quedó la duda que nos dirán los chilenos en la frontera. Esto demoró casi una hora y a las 5 de la tarde continuamos viaje. El paisaje en misiones esta cercado de bosques de pino, araucarias y eucaliptos, no hay grandes plantaciones. Nos llama la atención la cantidad de bosques de araucaria que fueron plantados desde la ultima vez que pasamos por aquí ya hace 6 años. Llegamos a buena hora a El Dorado a un hotelito del automóvil club con una gran piscina.